Lugares con encanto
Qué visitar en La Manga y Cabo de Palos
Faro, calas, reserva marina y rincones entre dos mares. Los imprescindibles de la zona, con una pincelada de por qué merecen una visita.
En corto
En la propia franja de La Manga lo imprescindible es el faro de Cabo de Palos, el mirador del final de la Gran Vía en Veneziola y las salinas del entorno del Mar Menor. A menos de media hora en coche tienes Cartagena romana, el casco histórico de San Javier y las charcas de lodos de Lo Pagán. Casi todo es gratis y se hace en media jornada.
En la franja
El faro de Cabo de Palos, de 1865, se sube andando desde el puerto en quince minutos. Cincuenta y un metros sobre el mar y una vista que abarca la franja entera. Al atardecer se llena, y aun así merece la pena.
En el otro extremo, el mirador de Veneziola marca el final de la carretera: desde ahí se ven los dos mares a la vez y, con el aire limpio, la isla Grosa parece estar al alcance de la mano.
A media hora en coche
Cartagena está a 25 minutos y tiene teatro romano, muralla púnica y un casco modernista que se recorre en una mañana. Es el mejor plan de La Manga cuando llueve o cuando el levante deja la playa impracticable.
Al norte, las charcas de lodos de Lo Pagán y el parque regional de las Salinas de San Pedro, con flamencos casi todo el año y un carril bici llano que sale desde la misma playa.
Preguntas frecuentes
¿Se puede subir al faro de Cabo de Palos?
A la explanada y al mirador sí, libre y gratis. A la torre no: es un faro en servicio y no está abierto al público.
¿Qué hacer en La Manga si llueve?
Cartagena, a 25 minutos, con el teatro romano y sus museos. Dentro de la franja hay bolera, cines de verano cubiertos y un par de spas con circuito de agua.